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Roda I, 2008 y 2009.


Tal vez sea este uno de mis artículos predilectos, no ya por el contenido del texto sino por el vino y las añadas que aporta entre sus letras, palabras y párrafos. Dos de las más altas puntuaciones en mi agenda.

2008

Tonalidad grave y un magnífico control de la variación periódica de la frecuencia de un sonido, el de la voz, en extensión y velocidad. Diafragma y laringe. Así se exponía Sarah Vaughn, The Divine One, cantante de jazz nacida en Newark en 1924, en la mayoría de sus actuaciones. That music I hear, I get misty just holding your hand …

En mi primer artículo sobre esta referencia de Bodegas Roda, que data del mes de marzo de 2012, mencionaba a Sassy, la maravillosa cantante de Nueva Jersey, Sarah Vaughan, comparándola muy en clave Juancho Asenjo, con las sensaciones que aporta por regla general este Roda I.

Es uno de esos básicos para quienes gozan acariciando el paladar con vinos que refuerzan las evocaciones negras, frente a las rojas. Y lo es añada tras añada, si bien en algunas ese carácter consustancial con la etiqueta aparece mucho más marcado.

La Divina, la gran dama negra del jazz, con su orgulloso control del nervioso tremor en diafragma ó laringe, con la incorporación del bebop a su canto, con esa fuerza mezzosoprano, que la distingue con emoción del resto del coro.

Roda I y su ensamblaje con los frutos procedentes de las parcelas que maduraron en negro, la tempranillo clavando su identidad en los sentidos del catador, amplia y rotunda, fermentando en tinas de madera de roble, bajo control de temperatura, acreditando una maduración de dieciseis meses en barricas de roble francés, con una proporción paritaria de madera nueva y de un vino, y afinando veinte meses más en botella antes de su salida al mercado.

Estabilizado por medios naturales y clarificado con clara fresca de huevo.

En copa parada exhibe una cromática picota intensa, con reflejos púrpura, capa profunda y oscura, deslizando en su cercanía aromática vivos recuerdos de moras y bayas silvestres cubiertas en cuanto a color, algunos detalles especiados que acompañan a la fruta, traza balsámica y una señal láctica menor que deja paso al final de la fragancia matizado en evocaciones de mina de lapicero, grafito.

Abre en boca con volumen, amplio en cuanto a su despliegue de frescura, sustancioso, largo en el avance, hay ducha de fruta, con los taninos golosos y elegantes, estableciendo un buen ritmo en cuanto a la seña de persistencia.

Retronasal amable, que habla de moras, ciruelas oscuras y arándanos, pimienta y suave vainilla, abriendo un guiño balsámico de regaliz y aportando en el final una estupenda carga de esa mineralidad que ya se expresaba en la vía olfativa.

Buena complejidad con la fruta negra como protagonista.

Walk my way, and a thousand violins begin to play...

Una añada 2008 que seduce por su diapasón sensible en el paso por boca, por la esencia que desprende en la proximidad y por esa huella de fruta negra sabrosa y cargada de excelencia. 

Seguirá progresando mediante una guarda responsable en botella.

Por cierto, no lo dije, vino catado durante mi asistencia del sábado pasado al evento de La Cata del Barrio de la Estación, en sede de la propia bodega y con el meandro sobre el río dejando huella en los presentes.


Calificación de la añada … 19(20).

Fechas degustación y redacción : 23 de septiembre de 2015.


2009


Visita a la tienda de Bodegas Roda con cata y degustación de la referencia Roda I en edición de añada 2009, nueva cosecha para el catador y escritor de vinos. Mi querida dama negra siempre dando ese perfil majestuoso, esa potencia embriagadora y ese espíritu que avanza entre el twelve bar blues y la extraordinaria voz de Sarah Vaughn. Vino con músculo de cuatro octavas, sabroso y marcado en taninos, con la fruta imperiosa, sabrosa, prolongada, viva y apasionante. En esta edición comparte la fruta negra con algunos matices rojos, como buscando compaginar dama negra con terciopelo rojo, pero sin olvidar ese pulso que las nostalgias de la fruta madre mantienen con amable intensidad con el paladar del catador y degustador.

Sigo pensando que es un vino amplio, que cumple con creces cuando un asado le acompaña, pero que en realidad sirve de igual manera para un atardecer y una buena lectura. Base mayoritaria varietal de tempranillo con un menor aporte complementario de la casta graciano, fruta que procede de diecisiete viñedos elegidos durante el año y que se encuentran localizados en Haro y en algunos pueblos limítrofes. Rendimiento de kilo y medio por cepa y vendimia manual, trasladando la fruta a bodega y comenzando allí el proceso de vinificado que incluye una fermentación alcohólica en tinas de roble francés bajo control de temperatura, que se completa con una posterior maloláctica en barricas de madera de idéntico origen.

Acredita una maduración de dieciséis meses en un cuarenta porcentual de madera nueva de roble francés. y un sesenta por ciento de segundo uso. Treinta meses de afinado en botella antes de salir al mercado. En copa parada afirma un cromatismo picota de notable intensidad, con reflejos grana, desliza en su cercanía aromática recuerdos certeros y plenos de ciruelas rojas y negras maduras, nostalgias que abundan en matices de cerezas y pétalos florales que redondean la fragancia. Hay tostados suaves, especiados dulces, pimienta, balsámicos, en menor medida algún guiño láctico y un fondo en donde apunta sensaciones que evocan hierbas aromáticas, tonos silvestres.

En una segunda aproximación junto al tostado, surge un punto de frutos secos, almendra, hoja de tabaco y torrefactos.

La boca es emotiva, deslumbra por una sabrosa traza de acidez, aporta frescura en el avance, con guiños licorosos y untuosos, los taninos maduros e intensos, con terciopelo por el paladar, como un despliegue elegante y potente, al tiempo, que engalana la boca. Magnífica persistencia, con la retronasal que insiste en similares descriptores a los detallados en boca, hay fruta negra y roja, flores rojas y violetas, balsámicos, tostados y especiados, fondo silvestre y una espléndida sapidez que prolonga su capacidad expresiva.


Calificación de la añada … 20 (20).

Fecha degustación y redacción : 20 de octubre de 2017.


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